No sé si te pase,
Pero a veces vienes desde la almohada y yo me siento como el suicida que anticipa el precipicio,
A veces quiero gritar tu nombre,
escribir cartas a señores imaginarios y quiero también dejar la puerta abierta para que pasen la humedad de tus pasos.
Quiero que el sol habitante en el polvo de las piedras intoxique los tendederos donde hay sabanas que en las noches naranjas cubren los pies y los sueños de los amargados.
Quiero abrazarte, y que en tus brazos caiga la noche, y ya no tener mas de tus recuerdos
Quiero preguntar tu nombre a cada mujer que veo
Quiero poner tu rostro a cada Paula que encuentro
Tigre de aire;
Silenciosa… una tormenta me asecha desde la almohada.
León de aire;
Te acuestas entre pastizales, cazadora, para no hacer sonido.
Tigre de aire, desnuda, olvidada, inexistente, tu vida radica en tus garras de recuerdo.
Tigre de aire; como de viento, una tormenta me asecha desde la almohada, me asecha desde los recuerdos.
Sigilosa avanza,
Despierto, y me ataca.
(de qué sirven tantas puertas cerradas, de que sirve cerrar nuestras ventanas)
Puedo imaginar que mi mano es de cristal,
Que mis vísceras son velas, que mis pulmones son de tierra y que mis ojos de desierto pueblan soledades de iris oscuras.
Puedo imaginar que nunca exististe,
Que cuando cierro los ojos te invento.
Tengo recuerdos que como espinas lastiman mi garganta,
Soy una casa que quiere salirse por su propia ventana,
A veces dejo abiertas las puertas y las ventanas para que el rastro de tu sombra aparezca entre los títeres de luz de la madrugada.
Tengo recuerdos que surgen como viento sobre la arena
si te metes por esa ventana
Podrás tomar mi mano
Y ayudar a reconocer el rostro ajeno que descubro siempre en el espejo.
Y a lo mejor un día tus sueños dejen de parecerse a los jarrones y sus flores
Porque veces somos como flores sentenciadas a una prisión de cristal,
con un destino sobre los pétalos nos marchitamos siguiendo falsos soles plantados en el techo.
¿Qué es la tierra? ¿Qué es la lluvia? ¿Qué son los sueños?
A veces somos flores condenadas a morir dentro de jarrones espesos
Mira que me ha pasado. Casualmente también guardo recuerdos y nostalgias; mi bobo ya no volverá...
ResponderEliminarMoriré dentro de un jarrón.